Y es que, desde 2004, ha ido progresivamente reduciéndose el número de víctimas de fallecidos en la carretera.
Es una buena noticia para comenzar el año, probablemente en unos años no necesitemos usar nuestros seguros de coches nada más que para reparaciones de mantenimiento en nuestro vehículo, y nunca para un siniestro.